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¡Qué Complicado El Matrimonio, Pero Lo Necesitamos!

Aunque es la relación más bella y complicada, el matrimonio puede sobrevivir ante los dardos de fuego del maligno. La desconfianza, los celos, la infidelidad, el rencor, la indiferencia, la soledad, la competencia, son enemigos que deben ser vencidos con el poder de Dios.

   Cuando el matrimonio tiene graves conflictos y se escuchan tambores de guerra y separación, es indispensable recordar el diseño de Dios y volver a él. Para eso necesitas eliminar los pensamientos de maldad que el diablo haya alojado. Tu matrimonio tiene un alto valor para Dios. Los errores deshonran y dañan la estructura de la relación, pero en Cristo existe la restauración completa.

   No esperes a que tu cónyuge cambie malos hábitos. Toma la iniciativa confiando que Dios utilizará tus esfuerzos.

   ¿Por dónde empezar? 

¡Bendito sea tu manantial! ¡Alégrate con la mujer de tu juventud, con esa cervatilla amada y graciosa! ¡Sáciate de sus caricias en todo tiempo! ¡Recréate siempre con su amor!  (Proverbios 5:18-19).

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Etapas con mayor riesgo para una separación

Estas son las etapas de la pareja con mayor riesgo de separación o divorcio

Una relación comienza cargada de buenos propósitos, sin embargo hay periodos más sensibles al distanciamiento y ruptura. ¿Quieres saber cuáles son?

 

La ilusión de tener al lado a alguien que te trasmite cariño, amor, y que te comprende lleva a muchas parejas a tomar la decisión de compartir sus vidas y casarse con la convicción de que será para siempre. Este compromiso da paso a momentos de gran complicidad y de vivencias que resultan maravillosas por el deseo de compartir juntos su tiempo.

Sin embargo, lo que en principio puede parecer un cuento de hadas, no siempre es así. Tanto la realidad del día a día, que cada vez puede resultar más estresante, como la vida en pareja lleva consigo multitud de situaciones que pueden poner en riesgo la estabilidad de la pareja. Hay que saber cómo hacerles frente para superarlas, pero sobre todo pensar que juntos se pueden superar. Pero, ¿cuáles son esas etapas más conflictivas en la relación?

La primera de ellas es el inicio de la convivencia. «Éste es un momento de adaptación en el que realmente empiezas a conocer de verdad al otro pues ya no solo presenta su mejor cara, sino que también le vemos cuando está enfermo, de mal humor, recién levantado… y muestra sus manías y hábitos —explica Cayetana Hurtado de Mendoza, coordinadora Escuela de Parejas de la Fundación Educativa Universidad de Padres—. Comenzar a vivir juntos supondrá, además, que ambos tendrán que negociar para llegar a acuerdos en las tareas de la casa, temas económicos… lo que puede dar lugar a algún que otro roce hasta que los límites y normas queden bien establecidos».

La llegada del primer hijo

Pasado este primer momento llega un periodo de mayor tranquilidad hasta la llegada del primer hijo. Se trata de un momento, por lo general, muy esperado por la pareja, pero no se puede obviar, que también es una fuente importante de estrés puesto que la responsabilidad de cuidar a un bebé conlleva muchas dudas y miedos. La pareja tendrá que adaptarse a ese nuevo ser que formará parte de la familia y querequerirá de toda la atención de sus padres. «En este momento —añade la coordinadora de la Escuela de Parejas — cambian los horarios, se duerme menos, hay menos espacios dedicados a la pareja y a los momentos de intimidad, lo que puede hacer que surjan, en ocasiones, emociones negativas en alguno de los padres de sentirse en un segundo plano, sobre todo cuando alguno de ellos se vuelca en el cuidado del niño. Es una etapa en la que se genera un contexto propicio para que aparezcan fricciones, pues ambos están cansados y estresados y hay poco espacio para los dos. Ahora gira todo en torno al bebé».

Estancamiento

Otra de las situaciones que pueden llegar a provocar una crisis en la pareja es que vivan un periodo de estancamiento mantenido en el tiempo. Es habitual que ocurra cuando llevan años en pareja y no han dado pasos en común, ya sea casarse, tener hijos, cambio de casa… «Uno de los aspectos que mantiene a flote una pareja y que mayor satisfacción proporciona es desarrollar proyectos en común que generan sentimientos de crecimiento y de avanzar juntos», explica Cayetana Hurtado de Mendoza..

Desgaste por circustancias personales

En otras ocasiones no se produce este estancamiento mantenido en el tiempo, pero sí unas circunstancias de convivencia en la pareja que provocarían momentos difíciles. Como en el caso de que la pareja construya su vida en un contexto en el que reina la rutinano hay casi tiempo de calidad en la pareja y ambos se centran en sus trabajos u obligaciones dejando en un segundo plano a la pareja y llevándola a un estado de desgaste y desilusión que acabará porgenerar problemas de más gravedad.

Contratiempos en la salud o el trabajo

La especialista en parejas, añade que puede ocurrir también que alguno de los miembros del matrimonio padezca algún problema físico o enfermedad mental. «En esta circunstancia ambos sufren mucho y puede llegar a suponer momentos de mucha frustración y desequilibrio,pues será uno de ellos el que asuma las riendas y tire de la pareja mientras que el otro se recupera».

Algo similar sucede cuando alguno de los dos se queda sin empleo y empiezan a aparecer problemas de dinero y el otro compensa esa responsabilidad económica. En este caso, el que se queda sin trabajo comienza a sentirse menos útil y pueden surgir sentimientos negativos respecto a su persona y al papel que juega en la pareja y acabar afectando a la relación. Y, por otra parte, el que trabaja más se siente sobrecargado.

Cuando los hijos se van de casa

Otro momento crítico surge cuando los niños se hacen adultos y se van de casa, pero llega lo que se conoce como el síndrome del nido vacío. Esta nueva situación puede suponer un problema cuando la pareja se ha centrado en el cuidado de los hijos. «Ahora cuando se ven los dos solos, sin ese punto de unión, tienen que volver a reinventarse y construir nuevos lazos —explica Cayetana Hurtado de Mendoza—. Algo parecido sucede cuando llega la jubilación y ambos pasan más tiempo en casa».

«En muchas ocasiones se encuentran como dos desconocidos que llevan toda la vida viviendo juntos pero que ahora no saben de qué hablar o cómo compartir su tiempo. Esos huecos que antes dedicaban al trabajo ahora han quedado libres y sienten un vacío que tendrán que volver a llenar y aprender a compartir con su pareja».

Un hecho traumático

Otra de las circunstancias más difíciles por las que puede pasar una pareja es afrontar un hecho traumático como la muerte de un familiar o la enfermedad de un hijo. Algunas parejas se unen y establecen unos lazos más fuertes. Sin embargo en otras ocasiones conlleva la separación debido a que cada uno se encierra en sí mismo, lo que supone un distanciamiento. Relacionado con ello estarían las cargas familiares de alguno de los miembros de la pareja que pueden provocar una sobrecarga e interferir en la dinámica de la relación.

Los engaños, infidelidades o mentiras vulneran uno de los pilares más importantes en los que se sustenta una pareja: la confianza. Si ésta falla se producirá una espiral de inseguridad y demandas constantes que provocarán un distanciamiento mayor.

Los cambios evolutivos

Por otra parte, concluye la especialista en parejas, «no podemos olvidarnos de los cambios evolutivos que en cada uno se sucederán —la menopausia o andropausia, cambios corporales después de los embarazos, dificultades físicas, vejez…—. A todos ellos deberán enfrentarse tanto personalmente como en pareja pues estos cambios repercutirán en el estado de ánimo y en la autoestima de la persona y, por tanto, en el modo de relacionarse con el otro también».

 

Laura Peraita

Cuando te equivocas, ¿buscas ayuda?

En Italia, en el tiempo de Navidad, es costumbre regalar a amigos y familiares un dulce típico llamado panetone. Una navidad, cuando los compositores operísticos Puccini y Toscanini se hallaban en uno de sus típicos y feroces enfrentamientos, Puccini dio compró la orden de que le enviaran panetones a la direccion de costumbre, pero al darse cuenta de su error, que dio la dirección de su rival Toscanini, -el panetone ya había sido enviado- mandó un telegrama a Toscanini: – Panetone enviado por error. La respuesta del compositor no podía ser otra: – Panetone comido por error.

Si te pregunto: ¿cundo cometiste el último error, que dirías?

Leamos lo que Dios nos enseña en Números 20:1-13.

1 Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo en Cades; y allí murió María, y allí fue sepultada.

2 Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón.

3 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: !!Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!

4 ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias?

5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granadas; ni aun de agua para beber.

6 Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.

7 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.

9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.

10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: !!Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?

11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.

12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos.

Ahora veamos 3 enseñzanas sencillas:

1. Reconoce cuan frágil eres para equivocarte.

Moisés tuvo largos años de fidelidad a prueba de todo. No solamente sacó al pueblo de Egipto con grandes señales y milagros, sino que lo llevó por el desierto durante cuarenta años.  Tuvo una relación incomparable con Dios: Ex. 33:11 “Jehová hablaba con Moisés cara a cara, como habla cualquiera con su compañero…

Al final de su largo ministerio, quizás rodando los 120 años y con su carrera casi acabada se repite una nueva prueba: no hay agua y el pueblo se rebela. Este pueblo era ya la nueva generación.

Esto no tenía nada de nuevo, no era un desafío desconocido y Moisés se pone mal: va a la presencia del Señor como siempre y recibe las instrucciones, pero cuando va delante del pueblo se enoja contra ellos y castiga a la roca dos voces… Las aguas fluyeron y la necesidad quedó satisfecha. Dice 1º Cor. 10:4 “ … y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía. Esta roca era Cristo”

Reconocer cuan frágiles somos, no es señal de tener carácter débil, sino de buscar la fortaleza de Dios.

Sansón se creyó fuerte. Cuanto mas frágil te reconoces, Dios te fortalece. Dios no fortalece a un fuerte. Nos vamos a equivocar, es un hecho, por eso…

2. Reconoce cuando estás vulnerable para equovocarte.

¿Cuándo estamos cerca de cometer errores? Cuando se acumula en tu vida el desánimo, impaciencia, cansancio físico o mental, agotamiento espiritual. Cuando se presentan cambios inesperados en tu vida. Cuando llega el éxito y la abundancia.

¿Cómo manejas en tu vida la frustración, la soledad, conflictos familiares? Revisa tu estomago, corazón y piel.

Moises golpeó la roca dos veces. Biblia dice que era el hombre mas manso de la tierra. Núm 12:3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.

Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, mas los labios del necio causan su propia ruina. Eclesiastés 10:12

El que fácilmente se enoja hará locuras; y el hombre perverso será aborrecido. Proverbios 14:17

3. Reconoce que tus errores tienen un costo pero la gracia de Dios te espera

Dice Num. 32:23 “... entonces habréis pecado ante Jehová, y sabed que vuestro pecado os alcanzará”.

¿Habrá llamado Dios aparte a Moisés y a Aarón?. Yo creo que sí. Dios estaba disgustado con ellos y les dijo: “Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no entraréis con esta congregación en la tierra que les he dado” ¿Habrá sido demasiado duro el Señor? En Deut. 3:26 Moisés relata el disgusto del Señor y la “discusión” que tuvo con él: “Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó, sino que me dijo: ‘¡Basta!, no me hables mas de este asunto’”.

Todavía creo que el enojo de Dios era mayor con Moisés que con Aarón que nunca había llegado tan cerca suyo como Moisés. ¿Es posible esto? Dios estaba tratando todavía a Moisés y había encontrado durezas en su corazón y quería terminar la obra en su vida. Nunca llegaremos tan alto que no necesitemos ser corregidos. No importan los logros, los éxitos, las bendiciones, los encuentros con Dios. En el proceso de Dios, el que maneja cuestiones tan delicadas es el Señor y quiere santificarnos A OJOS SUYOS y prepararnos para la eternidad.

Proverbios 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Proverbios 28:14 Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; mas el que endurece su corazón caerá en el mal.

Encubrirlos  o Confesarlos y apartarse

Dile al Señor: quiero alcanzar gracia y misericordia.